Quarta-feira, Junho 24, 2009

EZTENA. Jornadas teatrales

LA Asociación cultural Mikelazulo de Errenteria/Orereta ha organizado unas jornadas teatrales bajo el título EZTENA. El objetibo de dichas jornadas es facilitar e impulsar durante unos días un espacio de encuentro entre gentes del teatro y público, donde enseñar distintas propuestas, debatir preocupaciones, dudas, ideas e intercambiar opiniones; así como crear un espacio de trabajo en común. Porque el teatro, y la cración en general, todavía necesita de esos espacios de comunicación y encuentro...¡salpicado por la magia de luces y sombras teatrales!

EZTENA jornadas teatralas

Mikelazulo kultur elkartea

Errenteria/Orereta

25 Junio

19:00 Conferencia: Alfonso Sastre “Un teatro nacional vasco”.

21:00 Actuación: “Zapatak” (Zapatos). Texto: Joxe Mari Carrere. Actriz: Ainhoa Alberdi. Musica: Jurdana Otxoa. Dirección: Ainara Gurrutxaga.

26 Junio

20:00 Presentación del texto: “Munduko jakintsurik tontoena”(El sabio más tonto del mundo). Autor: Oier Guillan, en colaboración con Inaxito Albisu . Se presentará dentro del proyecto BATBADA .

22:30 Piezak, espacio de experimentación.

27 Junio

12:00 “Pertsonaiak kalean”(Personajes en la calle). En las calles del centor urbano. Participantes: Gilkitxaro, Lakrikun, Labea…

14:00 Comida, encuentro y tertulia: “Vivencias actuales en el teatro”. (Sociedad Txintxarri)

18:00 “Greban gaude”(Estamos en huelga) Grupo Lakrikun .

20:30 “Pepino ustelak (hozkailuan)”(Pepinos podridos (en el frigorífico) J.B. Pedradas

28 Junio

19:00 Conferencia: Borja Ruiz. “Aktorea XX. Mendean: teknika estestikaren bila”(El actor en el S.XX: La t´cnica en busca de la estética) y "Experiencia Kabia" .A continuación, una pieza corta de Iosu Florentino basada en el poema “Zaramalogia” de Joseba Sarrionandia.

EZTENA participantes

Desde la organización queremos agradecer la participación de todas las personas y grupos por el interés y la voluntad a la hora de poder llevar a cabo estas jornadas, y de espacial manera, el trabajo que realizan en el terreno de la creación.

ALFONSO SASTRE (Madrid 1926) Dramaturgo. Es,a nte todo, escritor teatral, pero el ensayo, la narrativa y la poesia son también parte importante de su trabajo creativo. Referencia ineludible a la hora de hablar de teatro. Durante el franquismo sus obras fueron censuradas una y otra vez. HA recibido mulitud de premios entre ellos el Premio Nacional de Literatura y el Premio Nacional de Teatro de España. Hoy en dái sigue escribiendo desde Hondarribia, sin olvidar su compromiso político.

www.sastre-forest.com

ZAPATAK (Zapatos) obra teatral:

JOXEMARI CARRERE. Narrador oral y actor. Comnezó con 16 años en el mundo del teatro, habiendo trabajado con distintos grupos. Desde 1992 se dedica a la narración oral, habiendo presentado sus trabajos en distintos paises: Portugal, Cuba, Venezuela, España, Paraguay. Colabora en distintos medios escritos.

AINHOA ALBERDI. Licenciada en psikologia lizentziatua da, y en técnicas psicoterapeutas bioenergéticas y gestálticas. Es madre de dos hijos. Ha pasado su vida relacionada con el teatro, tomando parte en distintos proyectos y grupos. Ha dirigido varios espectáculos: Gernikaren heriotza, Txikago kluba (teatro de calle), Marmarrak (monólogo)… . Es miembro desde 1995 del grupo de teatro Alproja de Zarautz (últimamente la hemos podido ver en la obra "Eta Karmele?"). Participa en la organización del festival internacional de teatro de calle Kalerki taldeko kide da 1995. urtetik (azkenaldian “Eta Karmele?” antzezlanean ikusi ahal izan dugu), baita Kalerki. Imparte talleres de teatro y expresión, tanto a jóvenes como a adultos.

JURDANA OTXOA. Violinista. Ha participado en distintos grupos musicales, así como en la obra de teatro "K(h)arrika".

AINARA GURRUTXAGA. Co-fundadora del laboratorio de marionetas Deja Bu. Miembro de Labea. Ha trabajado en distintos grupos de teatro.

http://www.theglub.com/dejabu

Proyecto BATBADA. Creado por la asociación cultural Mikelazulo, como laboratorio de textos. HAce ediciones de un solo ejemplar, estando durante todo el año disponibles en el local de la asociación, al mismo tiempo que se cuelgan en la red con licencia Copileft. Los textos se suelen presentar públicamente con una pieza de unos 20 minutos de duración. En estas jornadas el texto "Munduko jakintsurik tontoena" (El sabio más tonto del mundo) está escrito por Oier Guillan, en colaboración con Inaxito Albisu. Se ha hecho una versión para la radio con diversos actores ( Inazio Tolosa, Javi Barandiaran, Ainara Gurrutxaga, Urko Redondo, Amaia Corral, Miren Alkala eta Ander Fernandez).

http://www.batbada.blogspot.com

El proyecto PIEZAK ha cumplido tres años. el último viernes de cada mes se presentan en el local de Mikelazulo piezas que están en proyecto de creación o pequeños trabajos. Al finalizar se suele realizar una pequeña charla con el público.

http://www.mikelazulo.blogspot.com/

GILKITXARO. Este grupo teatral vizcaíno presentó su primer trabajo en 1993: Beste munduko (De otro mundo). Continuó con Infernuko atarian (A la entrada del infierno) y Aquí no pasa nada, con el compromiso de trabajar siempre en euskara. en 2003 presentaron el espectáculo Elevator. Sus últimas creaciones son Honolulu, leku bat (Honolulu, un lugar) y Mirande Cabareta (Cabaret Mirande).

http://www.gilkitxaro.com

TXERRIKI. Es un grupo de teatro de Usurbil. Trabajan la creación con la gente del pueblo, así como con quien le gsute el teatro. Aunque no tenga más que tres años, organizan el festival de teatro de calle en la fistas de Usurbil. Hasta ahora han creado Oasia, Soofing y Ekobilgailua.

http://www.txerriki.com/blog

LABEA. Espacio de investigación teatral creado hace tres años. Está localizado en Pasaia y es un espacio para talleres y creaciones colectivas. Un espacio libre para los que los teatreros se relacionen. Dos de los resultados creativos del laboratorio son los espectáculos de calle Bixotzerreak y K(h)arrika.

http://www.labeasutan.blogspot.com

LAKRIKUN. Grupo aficionado creado en Azpeitia en 1994. Lleva muchos años presentando sus creaciones, donde toman parte personas de edades diversas. Muchos de los textos de sus creaciones son escritos por miembros del grupo.

http://www.uztarria.com/azpeitia/taldeak/Lakrikum

J.B. PEDRADAS. Propuesta ideada por el actorJavi Barandiaran. Barandiaran ha participado en muchos grupos de teatro (Trapu Zaharra, Ados, Theatre du Rivage, los espectáculos Gorria y Eskubiko Pareta …). A través de esta propuesta presenta distintos creacioens teatralas, la última Pepinos podridos (en el frigo). En estas jornadas presentará la versión en euskara.

“Porke lo ke no te hace reír es lo ke te puede matar.

Porke la risa me salva la vida,

ke a veces puede parecer poca cosa para salvar, pero es todo lo ke tengo

y el día ke deje de reírme adiós.

Porke reír y llorar es lo más humano ke puede hacer un ser humano

porke cuando se ríe o se llora se hace sólo eso y nada más.”

GAITZERDI-KABIA. En octubre de 2006 se creó Kabia- espacio para la creación teatral-, en busqueda de un espacio para crear en libertad. Desde entonces, trabajan el entrenamiento, la creación y la preparación actoral. Este laboratorio de la compañía Gaitzerdi, ha estrenado recientemente en la sala La Fundición de Bilbao, Paisaje con argonautas del autor alemán Heiner Müller, bajo la dirección de Borja Ruiz.

http://kabia-teatro.blogspot.com

Quinta-feira, Junho 18, 2009

Maratón mayor de edad


Otro año más enGuadalajara se vivió una gran fiesta en torno a la palabra dicha. Aunque este año era especial, este año el Maratón de cuentos de Guadalajara cumplia dieciocho años. ¡Ya es mayor de edad! Ya puede votar, ir
se de casa sin permiso de los padres. Ya puede comprar todo el alcohol que quiera para hacerse un botellón cuentero. O, simplemente, puede festejar que en esta sociedad de pan y circo, aún quedan espacios para que la palabra sincera se oiga, se exprese, se expanda y se democratice. Espacios donde se demuestra que esa odiosa expresión "la gente lo que quiere es no pensar y por eso consume tanta basura televisiva", es, sencillamente, mentira. Cuando se abren espacios donde la misma gente es protagonista, donde puede ofrecer a los demás los frutos de su imaginación, sin miedo a ser juzgado ni colocado en un ranking de mejor a peor, con la sola satisfacción de decir y de escuchar, entonces comprobamos que "la gente si piensa y quiere pensar, y escuchar, y charlar".
En Guadalajara durante un fin de semana ininterrumpido los cuentos surgen de las mentes de quien se decida a ofrecerlos, y son cuentos que vuelan desde el corazón, que se refrescan en los meandros cerebrales de los que escuchan y que siempre, siempre encuentran su senda fantástica.

Este año cumplía dieciocho años la Maratón y los narradores y narradoras no querían dejar pasar esta ocasión para regalar a un festival que tanto a dado a la narración oral como a los narradores y narradoras. Pero los regalos no venían esta vez de la boca para afuera, sino pretendiendo hacer el camino inverso. Productos gastronómicos de sus lugares de procedencia se apiñaron para que aquellas personas que nos permiten acudir a esta cita anual con el cuento. Quesos de Idiazabal, vinos de la rioja, atún del cantábrico, chufas valencianas, dulces albaceteños, embutidos salmantinos... Qué mejores viandas para juntarse entre amigos y contar lo que nunca ocurrió. Tampoco el MPNHNO (Movimiento Post-neo-hippi de la narración oral) no pudo dejar pasar esta ocasión para felicitar al Maratón en su mayoría de edad, haciéndo entrega a la organización de una placa (fotocopia en marco de los "chinos"), donde se les alienta, con la mayoría de edad, a hacer ahora su camino sin la tutela del movimiento.
Y como siempre corrieron las cervezas, acudimos a charlas sobre festivales y narración oral. Pudimos conocer la situación del movimiento narativo en distintos países y alucinar con el de Francia. Aunque también nos extrañamos con la menor asistencia de este año. Sentimos la ausencia de algunos colegas (¿dónde leches andan los catalanes?). Y, como siempre, ¡no ligamos! (Vosotros tampoco, no? Decid la verdad. ¿Que no pluralice? ¿Qué me ocultáis?).
De regreso a casa, con el pin enganchado en la camiseta, las ideas bullen. Nuevos proyectos, nuevas referencias. Nunca se vuelve de Guadalajara con la maleta vacia. Es un chapuzón de sensaciones.

Zorionak!Felicitats!Parabens! ¡Felicidades! Bon aniversaire!







Estos también cuentan




Sexta-feira, Junho 12, 2009

La historia del hombre que perdió su memoria

La memoria es un barco que navega. Entre tormentas y mares en calma. Y cuando arriba a un puerto recuerda la travesía.
Y aquel hombre perdió su memoria. Era un naúfrago en la vida. No recordaba nada de lo que vivió, por lo que inventó su vida. Y contaba a todos lo que ocurrió sin que hubiese ocurrido.
Un día llegó un joven que lo reconoció. Conocía sus recuerdos olvidados y su memoria perdida. Y se la contó. El hombre que había perdido su memoria pensó. Y valoró los recuerdos recordados por el joven. Y decidió. El hombre que perdió su memoria decidió vivr sin ella. No amaba navegar mares procelosos ni océanos interminables. Prefirió quedarse en aquel puerto perdido donde un día olvidado atracó.
Y el hombre murió; y aquel joven recordó y contó lo olvidado. Pero nadie le creyó.

Segunda-feira, Junho 08, 2009

Kuttunak 1

Jon Ganekoborda tenía miedo. El miedo de las personas solitarias. Un miedo común. Normal. Pero que le impedía el sueño. Por esta razón cada noche encendía una vela y la colocaba en la ventana. Para que en la noche, fuera también, supiesen que él estaba allí.

Sábado, Junho 06, 2009

¿Es verdad que en la luna hay gallinas?

Me contaba un amigo. Cuando la guerra en El Salvador estuvo en la selva haciendo un reportaje con la guerrilla del FMLN. Una noche acompañó a un jovencísimo guerrillero (no debía de tener más de catorce o quince años) haciendo guardia en mitad de la selva. El adolescente le hacía preguntas increíbles, como la qué le preguntaba sobre el autobus que había tenido que tomar desde su país para llegar allí. Pero la pregunta más intrigante y a la vez maravillosa se la hizo estando los dos en silencio mirando a la luna. "¿Es verdad que en la luna hay gallinas?" No recuerdo la respuesta de mi colega, o si le respondió algo; pero yo sí recuerdo el impacto que dejó en mí aquella selvática y utópica pregunta.
Como en la mayoría de las preguntas, lo importante no es la respuesta en sí misma, sino las posibilidades de respuestas que se abren en la mente y el descubrimiento de caminos dispares por los que hay que decidir si aventurarse o no. Exactamente como en los cuentos. Los cuentos son continuas búsquedas de respuestas a las preguntas que la persona se hace desde que es consciente de su existencia. A través de las narraciones tanto quein narra como quien escucha se adentran en esos caminos desconocidos, utilizando para ello la fantasía, el mejor remedio para conjurar la realidad sin vivir fuera de ella.
Por eso quien narra cuentos, debe ser la primera persona que pregunta, que busca, que investiga, que le encuentra sentido a contar esa hsitoria a la gente que le ofrece su atención. Un narrador o narradora que habla sin preguntar dificil lo tendrá para descubrir los caminos de la fantasía, que son, en definitiva los de la vida.
Y por mi parte una última petición de ayuda, ¿pensáis vosotros y vosotras que en la luna hay gallinas? Después de tantos años no he podido encontrar la respuesta.

Domingo, Maio 31, 2009

¿El mejor del mundo?

Yo no sé, como he leído en algún lugar, si Alfonso Sastre es el mejor dramaturgo vivo del mundo, ya que mis conocimientos teatrales no dan para tanto. De todas maneras me parece excesivo, teniendo en cuenta que el mundo es muy extenso, y aún más los gustos. Además, este tipo de aseveraciones o clasificaciones no creo que sean adecuadas, ya que parecen parte de una especie de concurso, innecesario por otra parte. Por otro lado, soy de la opinión que estas opiniones vienen dadas sobre todo por la cercanía, de un tipo o de otro, hacia la persona en cuestión. Pero, cuando hace más de un año asistí a un nuevo estreno de “¿Dónde estás, Ulalume, dónde estás?”, creación de Alfonso Sastre en torno a la figura de Poe, un escalofrío recorrió mi piel. Una obra maestra. Alfonso Sastre sabe tejer el hilo de las estructuras dramáticas con la habilidad del mejor maestro. Los ritmos, la construcción y desarrollo de los personajes, la utilización del lenguaje y la imaginación; con todos esos retales crea deslumbrantes trajes teatrales.

Yo no sé si Alfonso Sastre es el mejor dramaturgo vivo del mundo, pero al leer “Un drama titulado No”, descubrimos, en su corta extensión, la gran dimensión del ser humano con sus contradicciones y dialécticas interiores, contadas por un humano personaje. Con un texto tan reducido Sastre pone en danza todas nuestras neuronas, empujándonos a reflexionar sobre nosotros mismos y nuestras decisiones y anhelos humanos. La negación de un futuro predestinado por otros (el autor en este caso) empuja al personaje a rebelarse, haciendo frente a esa predestinación. Y el personaje se torna persona, al tomar en sus manos su destino.

Yo no sé si Alfonso Sastre es el mejor dramaturgo vivo del mundo, pero me rebela la dificultad de ver en escena sus obras. Me rebela no poder ver vivos los personajes conocidos en el papel. Me rebela no poder escuchar ese maravilloso castellano en boca de personajes humanos. Me rebela que gentes que llenan sus bocas con la palabra cultura solo conozcan a Sastre “de oídas”.

Yo no sé si Alfonso Sastre es el mejor dramaturgo vivo del mundo, pero sí sé que tiene todo el derecho del mundo para airear a los cuatro vientos sus ideas y deseos. Y ahora, cuando una vez más intentan acallar su voz, regresamos a sus creaciones: “Yo, Señora Camelia, o señorita Camelia, querida amiga mía de esta tarde de muerte, pertenezco a la Anti-España y estoy desde antes de nacer y seguiré mañana, después de haberme muerto, en el contubernio judeo-masónico-rojo-separatista, que fue derrotado, ay de mí, que fuimos derrotados, en la guerra civil…española.” (Alfonso Sastre se suicida. Edit Hiru.). Y pienso que tendríamos que rebelarnos ante una nuevo intento, como en la dictadura, de silenciar su voz por parte de esto que llaman alegremente democracia; por continuar en contubernio. ¿Qué es el mejor dramaturgo del mundo? ¿Él qué dice?: “No, señora. Del montón no. Yo soy uno de los trescientos mil mejores escritores de teatro que hay en el mundo”. Lo que decíamos, Alfonso Sastre, el mejor dramaturgo vivo del mundo. Y reivindicaremos con pasión su nombre.

Publicado en la revista HIKA (mayo 2009)

Quarta-feira, Maio 20, 2009

Nuevas preguntas

"Cuando creíamos que teníamos  todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas". Y en ese movimiento continuo de busquedas y vuelta a empezar, la humanidad ha ido avanzando. El no haber abandonado ese movimiento hace que no olvidemos a Mario Benedetti.

Quinta-feira, Janeiro 08, 2009

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El mundo es un escenario

            “Casos como los de Palestina, cuyo pueblo está siendo objeto de un genocidio generalizado (…), me mueven a facilitar esta proposición de una puesta en escena de mi Numancia, en la linea, que yo propugno, de hacer lo que llamo un “teatro vertebral”; en este caso, un teatro contra el Imperio”.  Esto escribía  Alfonso Sastre en 2002, en la nota para la edición que la editorial Hiru publicó de su obra teatral “El nuevo cerco de Numancia”. El escritor vasco-madrileño escribió esta obra inspirado en la Numancia de Cervantes, pero con la resistencia del pueblo vietnamita en la mente y el corazón. Sastre le da a este trabajo un sentido de resistencia y denuncia, como cuando la resistencia al fascismo en aquel Madrid acosado por las tropas franquistas representaba la obra de Miguel de Cervantes. De esta manera el autor teatral nos muestra su intención de que el teatro encienda, además de pasiones, también las conciencias. Y aunque estas palabras las escribió hace seis años, parece que las escribiese ayer mismo, cuando las bombas sionistas masacran, una vez más, al pueblo palestino.  

            Viendo las imágenes de esa Gaza asediada, masacrada, pero resistente, parece que nos encontremos ante una nueva Numancia. Y el genocidio palestino parece interminable. Entre los años 2004 y 2007 el ejército israelí asesinó a más de 5000 palestisno, 900 de ellos niños menores de quince años. Ahora en diez días ya suman más de 500 los asesinados, más de cien de ellos niños. Y por si eso fuera poco, el estado de Israel condena a Gaza a un bloqueo asesino de alimentos, combustible, medicinas y elementos básicos para la supervivencia. Pero el pueblo palestino resiste, como resistía aquella Numancia acosada por las legiones romanas. Traemos, por esta causa, la referencia a esta obra de teatro para conjurar la sensación de impotencia que nos embarga. Ya que, ¿qué podemos hacer desde esta “gran” Europa para impedir el genocidio que se agranda ante nuestros sentidos?  ¿Cómo exteriorizar nuestra rabia? ¿Cómo nuestra solidaridad y aliento? Los manifiestos, las concentraciones, las movilizaciones, son ineludibles; aunque, desgraciadamente, a veces parecen noticias anecdóticas en los medios de comunicación, que como todos sabemos, en su inmensa mayoría,  responden a intereses parejos a los que llevan a cabo esta masacre. ¿Cómo salir, entonces, de esas garras? Ya sabemos que no existen soluciones mágicas; de todas maneras, habrá que investigar, imaginar cien, mil caminos para que la solidaridad y la denuncia se extiendan de una manera efectiva y masiva, Alfonso Sastre nos propone la utilización del teatro, no como solucionador de problemas, por supuesto, sino como instrumento de denuncia y solidaridad. Y en este momento podemos hacer la reflexión, ¿qué hacemos quienes nos colocamos en un escenario ante distintas personas para que nuestra solidaridad se escuche? Es una vieja controversia esta en torno a cómo es o debiera ser el compromiso de los artistas e intelectuales. En distintos lugares y épocas ha tenido diversa fuerza, hasta habrá quien se sacie con el recuerdo del mayo del 68 (o llenándose la boca con los inolvidables días de la transición española). Hoy en día, en cambio, ¿dónde reposan nuestras voces? ¿Es suficiente firmar un comunicado o poner voz ante una concentración solidaria a un escrito redactado por otra persona? ¿Es suficiente utilizar una cierta imagen pública para que el mensaje tenga más difusión? Nadie afirmará que todo eso sobra; aunque solo sea para que el eco sea mayor, habrá que hacerlo; pero cuantas veces hemos visto a artistas de renombre ir a cenar (o hasta a alguna boda real) con gente que justifica estos ataques asesinos después de asistir y poner voz a concentraciones de protesta.

            Por supuesto, no es nuestra intención decir a nadie lo que tiene o no que hacer; pero es necesario ir más allá. Los que nos subimos a un escenario, disponemos de un instrumento maravilloso para llegar a la gente. A través de la creación podemos llevar la reflexión a quienes nos ven y escuchan. Y, ¿qué hacemos entonces? ¿Qué contamos? ¿Qué importancia le damos a ese hecho? ¿Para que lo utilizamos? Aunque, claro, aquí nos encontramos con otra eterna discusión, el riesgo del panfleto. Tendremos que admitir que son muchos los que caen en ese abismo (nosotros mismos a veces), pero los panfletos en el escenario (y, seguramente, en la vida) son zancadillas a la imaginación, anclas para la creatividad. Los panfletos aleccionan sobre lo que se debe o no se debe hacer, son enseñanzas unidireccionales, marginan la reflexión. El creador, en cambio, abrirá todos los caminos ofreciéndolos a la reflexión. Y eso tendría que ser nuestro trabajo ante todas estas extremas situaciones, ante las injusticias, ante la conculcación de los derechos de las personas. El creador no tendría que ser un rara avis viviendo aparte de la sociedad. En el escenario se tienen que mostrar caminos de reflexión, preocupación con la situación mundial, propuestas para un mundo más justo, llenar con imágenes y palabras bellas la reivindicación de una sociedad basada en la igualdad. Cada cual desde su visión creativa, ya que aquí no pueden existir puertas ni murallas, aquí tampoco. No hay un solo camino, una sola estética, una sola visión. De todas maneras, es imprescindible, en primer lugar, preguntarnos cómo podemos engarzar nuestra visión del mundo, de la sociedad con nuestro trabajo. Lo que está ocurriendo tanto en Palestina como en otros lugares del mundo, nos muestra la cara de una sociedad corrompida e injusta.

            Y terminaremos como empezamos, robando unas palabras a Alfonso Sastre de su escrito “Dialogo para un teatro vertebral” (Editorial Hiru, Hondarribia 2002): “Hagamos, pues, un teatro imposible”

Sexta-feira, Dezembro 19, 2008

Mucucuento 2008 Carrere narrador

Versión de la Creación según los vascos

Quinta-feira, Dezembro 18, 2008

Mucucuento 08 Mérida-Venezuela


Uno de los daños colaterales que sufrimos los narradores es: ¡viajar! Pero no esos pequeños viajes d
e regresar a casa en el día, o como mucho al día siguiente, sino esos viajes que te llevan varios días o alguna que otra semana. Y además, a lejanos e interesantes lugares. Gracias a ello tenemos oportun
idad de visitar dichos lugares de una manera distinta, conocer gentes nuevas, culturas, entablar conversaciones con personas que, seguramente, nunca t
endríamos la oportunidad de hacerlo sin tener la sensación de ser un mero turista que recorre distancias y visita pueblos y ciudades con una guia en la mano. Y estas maravillosas oportunidades nos vienen dadas, la mayoría de las veces gracias a los festivales de narración que se organizan  aquí y allá. Como por ejemplo en Mérida, Venezuela. Entre fiJustificar a ambos ladosnales de septiembre y principios de octubre en dicha ciudad se organiza, desde hace seis años, el Festival Internacional de Cuentos Mucucuento. Festival humilde y con pocos medios, aunque con una disposición humana entrañable. Organizado desde la Uni
versidad de los Andes-ULA con el apoyo de FUNDACEM (Fundación para el desarrollo de la cultura en el Estado de Mérida) y el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, este festival reune a narradores y narradoras de distintos países así como venezolanos. En esta última edición nos juntamos contadore
s de Colombia, México, Ecuador, Brasil y Euskal Herria, asi como, claro está, narradores y narradoras venezolanas. Andres Navas, alma mater y verdadero impulsor de este festival, consigue que además de darnos la oportunidad a los distintas narradores de presentar nuestros trabajos ante un público no habitual en nuestra cotidianidad narradora, crear un ambiente de relación y amistad donde el intercambio t
anto profesional como cultural se convierta en el verdadero espíritu de este evento. Y es aquí, quizás, donde radica el verdadero interés, desde mi punto de vista, de estos encuentros, a saber, la oportunidad que tenemos de compartit con gente de nuestro oficio distintos puntos de vista sobre el mismo, asi como conocer las distintas realidades en las que nos movemos. Este intercambio propicia que nuestra labor se vea enriquecida, tanto desde el punto de vista práctico como desde el teórico. Y por si eso fuera poco, además hacemos grandes amistades, seguramente lo que más no llena el equipaje de vuelta a casa. 
Pero en el caso de este festival existe otro componente que lo hace si cabe más interesante, en mi caso por lo menos. El hecho que 
se celebre en Venezuela da la op
ortunidad de conocer de cerca el proceso revolucionario bolibariano en el que este gran país se ve inmerso desde hace diez años. Los que nos consideramos con una ideología que viene a llamarse de izquierda,  no podemos sino ver este proceso(algunos por lo menos) con gran interes, teniendo la oportunidad de poder preguntar, ver y experimentar una parte, aunque ínfima, de él. Poder conocer cómo se desarroll
a el trabajo dentro de la cultura en un proceso de las características del venezolano, nos hace ver los avances pero del mismo modo las contradicciones, los fallos y las dificultades en las que se ve inmerso. Un amigo nos comentaba críticamente la enfermedad de "eventitis", es decir la organización de grandes eventos culturales, en la que está inmersa la revolución. Una critica a esa manera de ver la cultura, en la que se organizan grandes eventos internacionales, con grandes medios, mientras se dejan en un segundo
 plano propuestas y actuaciones más "humildes". Y entendía bien el problema. Entre nosotros también parece que se valoran más esos grandes fastos culturales, que dan la impresión de una gran actividad cultural, mientras que las pequeñas propuestas se relegan a un rincón, viviendo tanto creadores como activistas y organizaciones culturales una suerte de naufragio burocrático y marginal. Y este concepto no solo es impulsado por la derecha, sino que a la izquierda no le es ajeno. Esto nos lleva a pensar el tipo de dinámicas culturales que se llevan a cabo y las reflexiones en torno a ello. ¿Qué se quiere decir cuando se menciona una cultura más "popular"? ¿Quiénes son los que deciden si esta propuesta o aquella es di
gna de llevarse a cabo? ¿Bajo qué criterios? Los grandes eventos culturales solo tienen sentido si son motor o referencia para un movimiento cultural que se construye desde abajo, desde los pequeños grupos que trabajan en condiciones mínimas. Esas dinámicas dispersas que deberían ser la base en los que se sustenta una verdadera política cultural organizada en sentido horizontal. Un gran evento que no sirva de alimento, de acicate, de motor para esas pequeñas dinámicas se queda en mera anécdota. ¿De qué nos vale organizar un gran concierto o un gran festival de teatro si luego no se toman  verdaderamente en cuenta esos pequeños grupos que trabajan en el anonimato para llevar sus propuestas a distintos lugares? 
En fín, comenzamos hablando de un entrañable fes
tival de cuentos para terminar hablando de políticas culturales. Pero todo ello es lo que da el poder viajar gracias a la narración oral. Poder contar historias en lugares dsconocidos para uno, ante públicos diferentes, disfrutar con ello, y además, poder reflexionar, charlar, conocer y darte cuenta, una vez más, que para contar cuentos no es s
uficiente con saber una buena historia, sino que lo más importante es, saber por qué y para qué cuentas; por qué y para qué te plantas delan
te de unas personas que acuden a escuchar, deseando saber, no sólo lo que ocurre en ese intrincado mundo de fantasía, sino también si eso dejará un pequeño poso de imaginación, esperenza e ilusión en sus vidas. 
Por eso querríamos regresar a Mucucuento. A Venezuela.

Segunda-feira, Outubro 13, 2008

Los primeros americanos segun Eduardo Galeano

¿Quién tiene algo que celebrar el 12 de Octubre?

Sexta-feira, Outubro 10, 2008

III Fiesta Narradores Vascos

Despues de urbanizar los cuentos en Getxo Kontari 06; tras llevar el eco de las voces narradoras a los montes en Bazen Behin... Aramaio 07, la fiesta de los narradores y narradoras vascas se meció a la orilla del mar en Bazen Behin...Pasaia Donibane 08. Por tercer año consecutivo y por encima de las zarzas y por debajo de las nubes, como buenas brujas vascas, los y las narradoras vascas hemos conseguido hacernos ver como colectivo ofreciendo lo que mejor sabemos hacer (aparte de beber cerveza, algunos por lo menos): contar cuentos. Como en las ediciones anteriores , para esta fiesta con espíritu itinerante, escogimos un pueblo para llenar sus rincones con narraciones de todo tipo. Narradores y narradoras venidos de distintos lugares del País Vasco ofrecimos un repertorio de cuentos enmarcados en la única calle del casco antiguo de Pasaia Donibane, encerrada entre casas de piedra, encajada entre el monte Jaizkibel y el Mar cantábrico . Y no podemos olvidar la visita narrativa del pequeño gran narrador cántabro Alberto Sebastián, que siguiendo la linea de la costa no tuvo pérdida para llegar hasta nosotros con su memoria cuentística.
El último domingo de septiembre amaneció con un espléndido día que presagiaba un encuentro que nos haría disfrutar tanto a narradores como al público que se acercó con ánimo de escuchar historias que, quizás, fueron. Comenzó la fiesta al mediodía con una pequeña presentación en el ayuntamiento para acto seguido los y las veinticinco narradores congregados distribuirnos en distintas "acciones" narrativas. El cuento-poteo (ir de bar en bar acompañados de músicos txistularis y mientras te tomas un txakolí escuchas y cuentas unas historias), el oráculo de los cuentos, el rincón de los cuentos, la fábrica de cuentos, cuentos musicados, cuentos en el astillero museo, cuentos en una txalupa al ritmo de las olas y con sabor a salitre... El visitante se iba encontrando a lo largo de la calle distintas propuestas e invitaciones para durante una rato escuchar una historia.
Llegada la inevitable hora de la comida (estamos en Euskadi por lo que este tema es además de inevitable, im-pres-cin-di-ble), todos nos juntamos en la sociedad cultural Itsas Mendi que se ofreció super amablemente a prepararnos un menu que, bueno,...: Ensalada templada de gulas y gambas, marmitako (tipico plato marinero vasco compuesto fundamentalmente de atún y patatas, una verdadera delicia) y de postre nada más tradicional y casero que arroz con leche. Y por supuesto sidra, vino de rioja y, hay gente para todo, agua. La felicitación a los cocineros y ayudantes era inevitable y necesaria. En la sobremesa, como no, cantos y cuentos. Y con energías renovadas comenzó la tarde.

Nada mejor que un buen paseo, a falta de siesta, para hacer la digestión. Recorriendo el paseo, que desciende hasta el pueblo bordeando la costa, con una maravillosa vista del mar Cantábrico encajado entre dos montes, descendimos al son de la música mucha más gente de la que imaginamos, haciendo, por supuesto, las consabidas paradas para airear unos cuentos. Al llegar al pueblo tantos los narradores como el público asistente nos desperdigamos por distintos rincones para dar comienzo a contadas compartidas entre varios narradores. Y cuando la noche comenzaba a principiar, finalizamos en la plaza la III Fiesta de los narradores y narradoras vascas. Esa noche más de una persona soñaría con mundos imposibles que nos acercan a lo posible.

Pero la fiesta de los narradores vascos pretende ser algo más que una simple fiesta (que no está nada mal). La idea de celebrar esta fiesta vino por la necesidad de aparecer públicamente como colectivo; para comenzar a dejarnos oir y ver como personas que ejercemos una actividad cuya finalidad no es ni cuidar niños, ni servir de instrumento para otros fines (animación a la lectura, educación en valores etc), sino reivindicar la narración oral como actividad artística creativa que tiene mucho que decir por sí misma. El desconocimiento y las ideas preconcebidas que existen sobre la narración oral hace que muchas veces se nos vea como una actividad "menor" dentro de la cultura (siendo muchas veces nosotros mismos promotores inconscientes de este hecho, cosa que nos tiene que llevar a reflexionar sobre ello). Con este evento pretendemos, en primer lugar conocernos entre nosotros mismos creando lazos de unión, no solo amistosos, sino también profesionales, buscando un lugar de encuentro para poner en común distintas ideas y reflexiones, así como conocer el trabajo de los demás narradores, el cual muchas veces nos es desconocido. Por otra parte aprovechando la publicidad que pueda tener el acto en los medios de comunicación, queremos hacer llegar los mensajes que nos interesan y dar a conocer a la opinión pública (ese "ente" que nadie sabe definir ni identificar) una imagen de colectivo que tiene propuestas concretas sobre la narración, tanto desde el punto de vista artístico como en las cuestiones referentes a la programación de sesiones de narración y otros temas.
En definitiva, que además de pasar un maravilloso día, esta fiesta nos da la oportunidad de fortalecernos como colectivo e ir proponiendo nuevos retos.
Y los que estuvimos allí lo podemos contar, y los que faltaron... ¿para qué está la imaginación?

Quarta-feira, Setembro 24, 2008

el narrador como activista

Toda actividad artística está impulsada por una fuerza interior; por una necesidad personal de decir algo y exteriorizarlo. Esa expresión se materializará de distintas maneras: pintura, escritura, musica..., pero en el siempre empujadas por la necesidad humana de entender el mundo y expresarlo. Y así ha sido desde que la persona existe como tal. Podemos admirar las pinturas ruprestres, en su simplicidad, como expresión de esas preocupaciones. Desde entonces han sido múltiples las evoluciones de las formas expresivas, aunque en el fundamental, esa pasión no ha cambiado. Y puede ocurrir que se utilice bajo la misma necesidad el trabajo creado por otra persona, es decir, con la intención de exteriorizar esa reflexión ante el mundo y la vida. En este caso se producirá una filtración creativa, una recreación, de aquel trabajo original para adecuarlo a las necesidades o visiones creativas de esta segunda persona. En muchas actuaciones públicas podemos verlo: conciertos de música, recitales poéticos, actuaciones teatrales,y narraciones de cuentos, por poner unos ejemplos. Quien cuenta cuentos sabe, o debería saber cuando menos, que el cuento no solo es la historia que se cuenta, sino, y sobre todo, un pretexto para lo que verdaderamente se quiere contar. Quien cuenta cuentos debería preguntarse a si mismo para qué sirve contar cuentos; para qué sirve presentarse delante de alguien contando cuentos de aquí y de allá; para qué sirve pedirle a una o varias personas una porción de su tiempo para escuchar una historia que queremos contar. Una persona, joven o adulta, cuando nos ofrece una parte del tiempo de su vida, cuando deja su curiosidad en nuestra boca, cuando su estación es nuestra historia, habría que considerar este ofrecimiento con gran cuidado y respeto. Pero, y sobre todo, cuando, con el pretexto de los cuentos, nos exponemos ante los demás, nuestra preocupación y reflexión sobre la vida y el mundo será lo que le de sentido a ese acto comunicativo. La palabra vacía es como el papel que envuelve un falso regalo.
El narrador tendría que enfrentarse al acto de narrar como un activista, activista de la palabra. La palabra es la creación más humana para impulsar la relación entre las personas. La palabra puede impulsar las mejores acciones, pero también las peores. La palabra puede surgir de las bocas más oscuras, asi como de las más luminosas. La palabra nos situa en el mundo, y nos puede alejar de él. Quien cuenta cuentos sabe que la palabra es la representación de los pensamientos. Y en los pensamientos se acogen los deseos ocultos de las personas. El narrador, partiendo de esos lugares ocultos de la mente, debería, partiendo de la imaginación, descubrir que otros mundos son posibles; en caso contrario andará perdido en palabras vacias.
El narrador es un activista; deberá hacerle creer a quien le escucha que esos mundos son posibles.Territorios maravillosos, donde existen rios de leche y miel, donde todo es posible, donde buscar la felicidad no es una utopía. El narrador es un activista, y es su trabajo demostrar que los sueños no nos alejan del mundo, sino que por el contrario, nos ayudan a entenderlo. Y aquella persona que sabe imajinar otros mundos no le tiene miedo a nada.
Pero el narrador que no sabe imajinar, mastica chicles de menta, para esconder el tufo que desprende su boca.

Sexta-feira, Julho 04, 2008

XVII Maratón de cuentos de Guadalajara




Como cada junio los aficionados al cuento dicho tenemos una cita en Guadalajara (España). Y este año no podía ser de otra manera. No podíamos faltar a uno de los festivales de cuentos más importantes de Europa. La biblioteca pública de Guadalajara ha conseguido que este evento sea una verdadera fiesta popular (¡aunque siga sin haber cantina!), donde la imaginación y la palabra verdadera son las verdaderas protagonistas. Este año se han cumplido diecisiete desde que comenzaron a narrar historias que alguien quería escuchar. Desde entonces muchas son las personas que, por lo menos una vez en su vida han contado una historia a personas deseosas de escuchar, y sin que nadie les juzgara ni les fiscalizara la palabra que salía de sus bocas (de todas maneras hay que reconocer que hay gente que no tiene concepto del tiempo). Y este año han querido dar un paso adelante y abarcar un continente: ¡Africa! Menudo valor. Y a nosotros nos gustan los retos inimaginables, inabarcables, inconmensurables, increibles, incontinentes, indecentes, inimaginables, en una palabra: U-TO-PI-COS. Y es de agrdecer que se tomen tal trabajo para que los aficionados al cuento dicho conozcamos palabras de otras gentes y lugares. Dicen que las personas humanas surgieron en Africa, y dicen también que las palabras que imaginan de allí vinieron. Y fue un negro fin de semana. Un fin de semana moreno, oscuro, anochecido, ay que los cuentos, cuentan, solo se pueden contar de noche, cuando la oscuridad ocupa el mundo.
Y Kapilolo Mario Mahongo encandiló. Hubo más narradores y narradoras, pero aquellas palabras incomprensibles para nosotros fueron las que más me sulibellaron. Y sus movimientos y gestos y miradas me llevaron a algún lugar imposible. Kapilolo pertenece al pueblo !Xun, en el sur de Africa, uno de los integrantes de los sun, más conocidos como bosquimanos entre nosotros. Llegó acompañado de Marlene Sullivan Winberg, miembros los dos del Proyecto Kulimatji, cuyo principal objetivo es registrar y traducir los relatos orales del pueblo !xun. Llegar a conocerlos no habrái sido posible sin el trabajo maravilloso de Jose Manuel de Prada, que además de promover el conocer este proyecto hizo las veces de narrador-traductor. La palabra kulimatji significa en idioma !xun "contar nuestras viejas historias"; y en las fotocopias que nos repartieron durante la Maratón, donde además de una muestra de las historias que han recopilado, podemos leer unas hermosas palabras de Kapilolo: "Ningún pueblo de la Tierra puede sobrevivir sin sus relatos. Contar tu historia te hace humano, porque tu humanidad surge de tu relato, de tu pasado. Ser humano es poseer una vida espiritual y física. No podemos dejar que estas dos realidades caminen en direcciones distintas. No. Deben caminar juntas, mano a mano, porque así fuimos creados". Y los relatos que acompañan nos muestran una cultura que hace que el planeta sea un lugar digno de ser vivido. Y uno de los relatos cuenta... Bueno podría contar alguno, pero, je je je, para eso tendréis que conseguir el libro La niña que creó las estrellas que De Prada ha publicado en la editorial Lengua de Trapo
Y a los y las organizadoras del Maratón de Cuentos de Guadalajara solo nos queda agradecerles el organizar este festival que tan buenos momentos nos regala. El próximo año cumplen dieciocho años, cumplirán la mayoría de edad; quizás es hora de que les hagamos un buen regalo. Se lo merecen

Terça-feira, Abril 22, 2008

El bostezo de Dios

Lo he leído en algún papel. Parece ser que Dios creó a las personas porque deseaba escuchar cuentos. Es decir, porque se aburría. ¡Es tan aburrido estar solo! Y si es por toda la eternidad ni qué decir. Quizás por ello nos hizo imperfectos. Bueno a todos no. Dicen y cuentan que para crear la primera persona Dios amasó un trozo de barro. Con él hizo una imagen humana y la introdujo en el horno caliente. Como no tenía experiencia en hacer personas no sabía el tiempo de cocción, y temeroso que saliese cruda lo mantuvo más tiempo del adecuado, por lo que cuando sacó aquella primera persona estaba totalmente chamuscada. Así surgieron las personas de raza negra. Hizo entonces una segunda figura. Teniendo en cuenta su primera experiencia esta vez no pasó mucho tiempo hasta que la sacó del horno, pero ahora fue demasiado pronto y esta segunda persona salio cruda. De ahí surgieron los blancos. Amasó por tercera vez. Ahora había aprendido bien la lección y mantuvo la figura el tiempo adecuado. Está vez sí fue perfecto todo. Del horno surgió una persona de tez morena y brillante. Así surgieron los gitanos. La perfecta creación de Dios.
Pues bien, somos imperfectos (bueno, menos los gitanos claro). Quizás por eso mismo contamos cuentos. Aunque pensándolo bien, tampoco los gitanos son muy perfectos, ya que ellos también cuentan historias increíbles y maravillosas. En fin, que la manía de contar cuentos viene de hace mucho tiempo, del principio de todo vaya, desde que Dios dijo la primera palabra y comenzó con el Génesis el libro de cuentos más famoso de la historia. Algo más tarde, allá por el Renacimiento, el napolitano Giambattista Basile quiso hacer olvidar esta tradición divina (¡estos renacentistas!) escribiendo “El cuento de los cuentos”. Pero no; la narración de cuentos es un regalo del aburrimiento divino. Y bien que acertó Dios, ya que no le damos ocasión para ello. Entonces, los cuentos son tan antiguos como las personas, o más si tenemos en cuenta lo del Génesis y eso. La persona que cuenta cuentos estará, por ello, revestida de un don divino. Dicen que los verdaderos narradores son los Tlaquezqui, ya que ellos dicen las cosas claras, con los labios de un artista. Y dicen, que quien sabe contar cuentos utiliza palabras tiernas, con flores en la boca, con un verbo elegante. ¡Concho, si que es difícil esto de contar cuentos! De todas maneras, aunque sin ser Tlaquezqui, sin hablar tan bellamente, cada persona tendrá algo bonito que contar. O no. Quien no tiene nada que contar puede encender la cólera de Dios, por darle oportunidad para aburrirse, por condenarle a una tediosa eternidad. Mira por dónde, ahora se entiende lo del infierno; alguien que no tiene nada que contar a tu lado para toda la eternidad. No es de extrañar el enfado de rey celestial.
Recapitulemos. Surgimos del aburrimiento divino. La razón de este nacimiento es el tener que narrar historias. Es por ello que la narración surge al principio de los tiempos. Entonces, ¿por qué se pone de moda ahora? ¿Por qué las personas humanas han ocupado el lugar de Dios y se aburren? ¿Por qué se sienten solas y necesitan que alguien les cuente algo bonito? ¡Recórcholis, qué difícil es vivir! ¿Entendemos ahora las migrañas de Dios? Los cuentos han acompañado desde siempre el devenir humano. Le han ofrecido algún tipo de ayuda ante las dificultades y las dudas del vivir. Siempre han estado ahí, para entender el mundo o, sin más, para imaginar otros mundos posibles, recorriendo los maravillosos territorios de la fantasía.
Quizás por todas estas razones las sesiones narración son cada vez más numerosas. Los narradores y narradoras de no estar estamos llegando a ser. Se buscan las historias que surgen de nuestros labios. Y es motivo de alegría. De todas maneras no todo es tan entrañable. Surgen, como en los cuentos, diversas dificultades en el camino. Preocupaciones. Dudas. Preguntas. ¿Se le da tanta importancia como parece a la narración de cuentos? ¿Se ve como algo curioso o como una parte de eso que llamamos artes escénicas? ¿Las actuaciones que se publicitan se organizan de una manera digna? ¿Se ven al narrador y la narradora como un artista o como alguien que cuida nuestros niños? ¿Por qué no existe una critica de los espectáculos de cuentos tal y como existen del teatro, la danza, la música o el cine? ¿Reflexionamos seriamente los narradores sobre estas cuestiones? ¿Cuáles son nuestras dificultades y cómo nos enfrentamos a ellas? Demasiadas preguntas, aunque no por ello baladíes. Pero para tratar de encontrar las respuestas adecuadas el mayor problema, seguramente, reside en el desconocimiento mutuo de los mismos narradores y narradoras. Conscientes de ello, los narradores vascos (que intentamos hacer florecer nuestras bocas, dicho sea de paso), hemos decidido juntarnos. Y no solo eso, hemos decidido que todo Euskal Herria se entere (por lo del narcisismo del artista). Y que sea en Aramaio, precioso pueblo alavés (no falso y sí muy cortés). Hemos decidido que el 22 de septiembre sea una fiesta de la palabra, donde las calles de Aramaio rebosen de cuentos. Donde la fantasía de los cuentos nos muestren que otros mundos son posibles. Donde lo pasemos estupendamente. Para enseñar que la narración en Euskal Herria es un muerto que goza de buena salud. Sabemos que tenemos un duro trabajo por delante para reivindicar la narración como un hecho artístico en sí mismo; pero ante el temor que Dios se aburra con nuestra chapa, ese día lo dedicaremos a contar cuentos y más cuentos, tratando, como los Tlaquezqui, de utilizar palabras tiernas y un verbo elegante. Poniendo nuestro grano de arena para que los cuentos ocupen el digno lugar que les corresponde, aunque eso no sea exclusivamente tarea nuestra. Para no encender la cólera de Dios. Para que no se aburra. Para que no nos aburramos.

Y cuando todo esto ocurrió, nosotros estábamos allí. Dicen.

Segunda-feira, Fevereiro 25, 2008

Critica actuación en La Luna- Logroño

Trayendo palabras de Galeano a la memoria, las criticas de las sesiones de cuentos, como los orgasmos en la vida, brillan por su ausencia. Pero de vez en cuando ocurren "esas" cosas, y cuando se refieren a uno, y encima te ponen bien, pues como que la neurona se vuelve loca y la autoestima se crece. Es de agradecer no solo las estupendas sesiones de cuentos que se organizan en el Café de La Luna en Logroño, sino también las criticas posteriores que se publican en el blog. Después de una sesión siempre te queda la duda de lo que habrán pensado, sentido o dormido las gentes que forman ese "ser" tan extraño al que denominamos público. Y sin crítica dificilmente podremos avanzar, dificilmente podremos salir de este mundo endogámico de la narración oral. Una vez más se agradece la crítica (pero bueno, porque me ponen bien si no...).


El jueves estuvo Joxemari Carrere en La Luna
"Si consideramos que Carles, Fran, Carlos y Diego son los cuentacuentos "titulares" de La Luna, sin duda Joxemari es el "suplente de lujo".Es una rara casualidad que cada vez que le he visto ha sido cubriendo una baja de última hora, y cada vez ha salido airoso de la situación; capacidad admirable, porque con el tiempo voy entendiendo que no es fácil saltar así, de improviso, a pasar una hora contando cuentos como si tal cosa. Por mucha experiencia que se tenga.Joxemari nos trajo una colección de cuentos para niños (ya se sabe: con crímenes, mutilaciones, sangre, vísceras, y caca a cascoporro), y a fe que los contó bien, y nos divirtió con ellos, pero sobre todo nos trae, cada vez que viene, su calidad de narrador. Una rara cualidad de captar la atención con cualquier cosa que te cuente. De hecho (y no se me entienda mal), casi resulta más divertido escucharle sus peripecias como contador de cuentos a niños, que los cuentos en sí.En fin, que a ver cuándo viene como parte del programa, para verle bien relajado y bien en su salsa, y porque siempre da gusto volver a escucharle."
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Sexta-feira, Fevereiro 22, 2008

¿Se liga contando cuentos?

En una de las muchas animadas charlas de alguna de las Maratones de cuentos de Guadalajara, salió, entre los vapores de zumo de cebada fermentado, la cuestión si se liga contando cuentos, o, para ser más exactos, por contar cuentos. Salvo alguna excepción excepcional, la respuesta era tajante: no.
Dada la natural atractiva imagen del narrador o narradora que existe en la sociedad, es decir, la de una persona culta, sensible, inteligente, interesante, buena conversadora, buena escuchadora, emprendedora, viajada..., era dificil enfrentarse a tal realidad tan diáfana. lo normal era que cada cual pensase que los demás eran las y los ligones; pero no, la epidemia llegaba al más recóndito lugar de la palabra dicha. Entonces surgía la pregunta: ¿Por qué entonces se piensa que por contar cuentos se liga más? Ay! Una de tantas preguntas de dificil o imposible respuesta. Mas nada hay que escape a la curiosidad de un buen narrador, por lo que me propuse dar con la respuesta.
Un hecho inesperado me puso en la pista, o para ser más exactos, me abrió las orejas. Estaba yo realizando un trabajo de campo en las fiestas de Oiartzun (un pequeño y bucólico pueblo rodeado de verdes praderas, justo al lado del que habito), a eso de las seis de la mañana. Apoyado en la barra de un bar, viendo el deambular de la gente, aguzando la vista para no perder detalle del extraño líquido amarillo y espumoso que mermaba en el vaso aferrado a mi mano, pude contemplar el entrañable encuentro entre dos personas de edad juvenil, de las cuales se podía contemplar, sin demasiada agudeza, unos ligeros resplandores sensuales, de los cuales, quizás, ni ellos mismos eran conscientes. Mas la labor de un narrador es estar en un permanente estado de observación total, es por ello que pude calificar aquella situación, la de la pareja por supuesto, de pre-encuentro, cuando menos, sentimental. Estando yo en estas tribulaciones creativas, y mientras volcaba mi interes pasajero por el vaso aquel que tenía hacía un corto tiempo olvidado, observé cómo la chica se disculpaba por un momento, alejándose a algun lugar distante (de lo que colegí que tendría alguna imperiosa necesidad corporal). Entonces ocurrió.
En el momento que aquella chica desapareció, el muchacho que la acompañaba se giró hacia mí rogándome: "Cuéntame un cuento para contarle a esa chica. Es que quiero ligar con ella". Una extraña sensación de euforia se apoderó de mí en ese momento. Después de tanto tiempo contando historias de aquí para allá, encontraba la verdadera razón de todo ello: ¡contar historias servía para ligar! Aunque para ello tendria que obviar un pequeño detalle, a saber, que quien iba a ligar con los cuentos no era yo sino aquel inteligente joven que había sabido encontrar el verdadero valor de la narración oral.
A partir de entonces, y sin poder desembarazarme de aquella excitación tanto artística como human, comencé a destilar por mi boca toda clase de historias supuestamente adecuadas para el empeño que se me proponía. El joven, mientras escuchaba, iba asintiendo o no, sobre la idoneidad de aquellos relatos surgidos de lo más profundo de mi memoria sensitiva. estábamos en ello cuando hizo aparición la, para entonces, ninfa de los sueños, no solo de aquel muchacho, sino de mí mismo. Olvidóseme abandonado en la barra madrugadora de aquel bar, pronto iluminado por las luces de alba, el vaso con su contenido, hasta entonces soporte y acicate de mis elucubraciones. involucréme totálmente en el objetivo de hacer de aquel encuentro un hecho inolvidable para aquellos jóvenes, quienes para entonces escuchaban abrazados mis más queridos relatos. Y antes de que reventará el día, partieron hacia un futuro cercado de sueños y aventuras maravillosas. Yo regresé hacia aquel fiel vaso, que aunque abandonado temporalmente, sabia que regresaría con él, antes de que la luz de un nuevo día nos anunciase otra historia más.
Este hecho, aunque anecdótico, me hizo concluir que en realidad contar cuentos SÍ sirve para ligar, aunque los que ligen sean los que escuchan. Pero ahí radica la increible labor de las y los narradores, la labor de que alguien en algún lugar del mundo, aunque sea por un momento, ¡eche un buen polvo! Y entonces me día cuenta de que en realidad yo en vez de contar tendrái que haber escuchado. Si hubiese atendido más en la escuela, en vez de hablar tanto...
(Continuará)


"Trabajando" duramente junto a Rodorin y Domingo Chinchilla en Sabiñánigo (Huesca). El arte de narrar no da descanso.

Terça-feira, Agosto 07, 2007

Ciencia y pensamiento mágico

Ciencia y pensamiento mágico


Una vez pregunté a unos niños si sabían cómo se había creado el mundo. Era en una sesión de narración. Hubo distintas respuestas, pero la que más me impactó fue la de una niña que mencionó el Big Bang. ¡Y tenía seis años! Un niño habló de un tal Jesusito. Y, a decir verdad, la mayoría no abrió la boca. Por supuesto yo les dije que no tenían ni idea y que menos mal que yo estaba allí para contarles lo que “de verdad” ocurrió. De todas maneras quedaba en el aire la duda “pedagógica”. En una sesión de narración se dicen muchas cosas, además de contar cuentos. Se cuentan muchas mentiras y deshacen algunas verdades. Se reivindica un mundo imaginario y se conjura la realidad. Algunas sesiones son demasiado pedagógicas y otras nada. En la intencionalidad por lo menos. Simplemente, se cuentan cuentos, se habla con los asistentes, se intenta pasar un buen rato. ¿Solamente?
Podríamos mostrar las opiniones de los dos niños como percepciones distintas de un mismo hecho, aunque no tanto de ellos mismos sino de, seguramente sus padres. En el caso de la niña la ciencia sería el punto de vista válido a la hora de afrontar una cuestión meramente humana, es decir, ¿qué hacemos aquí? O, si se quiere ¿de dónde venimos? En la opción del niño vemos que la respuesta viene dada por una visión mágica de la vida. Dos puntos de vista que se sitúan en los extremos. Ahora bien, ¿quién ostenta la razón? ¿Sería posible un acuerdo entre los dos? No es factible, ya que la primera opinión se basa en que la ciencia es lo que da respuesta a las incertidumbres y dudas sobre el dichoso ¿de dónde venimos? La segunda opción nos emplaza a una visión basada en un “algo” superior creador de todas las cosas, el cual tiene las respuestas a todas nuestras dudas, solo hace falta “creer” en Él. Mas no podemos olvidar una tercera opción, la de los niños y niñas que callaron, esperando la respuesta. Y no siempre el que calla otorga. En cualquier caso, lo que verdaderamente importa aquí es el interés para saber. Para saber si es verdad lo del Big Bang, lo de Jesusito, o para saber lo que “verdaderamente” ocurrió. Y entonces entramos en el mundo de los cuentos, de la imaginación, de las no verdades, de las “grandes mentiras” de la creación humana. Y ahí lo importante no son las respuestas certeras, ni creíbles, ni tan siquiera verdaderas; lo verdaderamente importante es imaginar qué ocurrió, cómo pasó aquello, quienes intervinieron. Y aquello ocurrió hace tanto tiempo, que cualquier cosa es posible. Seguramente aquella niña y aquel niño de respuestas verdaderas que alguien les contó, olvidarían, siquiera por un momento, aquellas certezas y ellos también, como los demás, tratarían de imaginar otros caminos hacia el entendimiento. De esta manera podrían dudar y reflexionar sobre aquello que tan claro tenían. Pero bueno, eran niños. Se lo creen todo, dicen.

Quarta-feira, Abril 04, 2007

Cada condón tiene una historia


CADA CONDÓN TIENE SU HISTORIA, O, CUENTOS PARA PRESERVAR LA ANSIEDAD HUMANA.



Había una vez un joven que tenía una caja al lado de su cama. Esta caja era una de las cosas más preciadas de su vida, ya que era una caja mágica. Era una caja mágica porque dentro de ella dormían historias; historias que esperaban el día en que salir a la vida. Era una caja mágica porque dentro era la caja de condones. Y cada condón guarda dentro de si una historia. Era por ello que la cuidaba como nada en el mundo. Esperaba ansioso el día, o la noche en la que uno de esos condones le descubriese la historia que guardaba. Había historias pasionales, dulces, veloces, pausadas... Historias humanas. Y llegó la ocasión tan esperada. Cogió entre sus manos la preciada caja, retiró lentamente la tapa y...

La idea de contar historias, cuentos con condones vino de una propuesta del grupo anti-SIDA de mi pueblo, Errenteria. Con ocasión del día mundial anti-SIDA me propusieron contar cuentos en referencia al tema. Querían llamar la atención sobre la utilización del preservativo en las relaciones. Después de darle algunas vueltas al tema ( justo hasta el borde del mareo) se me ocurrió que la mejor manera de contar con condones sería que cada condón contase su historia, porque la historia de un preservativo es la historia de una relación, de una pasión, de algo que puede llegar a ser maravilloso, como los cuentos. En realidad pretendo es jugar con nuestros relatos interiores, que pueden ser maravillosos, como las vidas. Todos tenemos una caja mágica esperándonos. ¿Cuándo diablos la podremos abrir

Critica actuación en Madrid

15-V-02 - TODO LO QUE SE NOMBRA EXISTE: (Los vascos en el país de las maravillas) La nieta pregunta al abuelo si lo que ocurre en el cuento que acaba de contarle es verdad o es mentira. El abuelo mira a la nieta, respira profundamente, y le contesta: 'Todo lo que se nombra existe' . Y, entonces, la nieta con los ojos y la mente abiertos, entra en el mundo de los sueños, donde los tiempos, y las distancias, y los lugares, son indefinidos, pero no indiferentes. 'Todo lo que se nombra existe' es un espectáculo de cuentos vascos traídos de la rica tradición oral. Cuentos que el imaginario pueblo vasco ha inventado, adaptado, heredado generación tras generación, creando un mundo maravilloso donde el tiempo y el espacio aparecen en una dimensión fantástica; siendo la fantasía una manera de conjurar la realidad. ¿Y qué mejor que la imaginación para entender, transformar la realidad? Cuentos de antaño para personas de hogaño. Para adentrarnos a traves de los cuentos en el mundo maravilloso de los vascos. En el mundo maravilloso de las personas. ' Entonces, yo estaba allí ' - Texto de Joxe Mari Karrere.
El mismo día que el señor Futbol campaba a sus anchas por toda Aspaña, Josemari Carrere, con su 'Misery Tour', nos contaba sus historias vascas y no tan vascas a la gente que decidimos optar por estar en el Grito. El hombre desgranó sus cuentos, haciendo un gran alarde de interpretación. Habiendo momentos que parte del público echo lagrimas de la risa y el descojone. Historias sobre la creación, la biblia, como buscarse la vida, de pareja y ligoteo, incluido siempre el condón, que siempre hay que llevarlo, pa por si acaso. En resumen, un humor muy original, a veces también muy "vasco", y en todo momento, interpretado de una manera soberbia

Espectáculo cuentos vascos

Todo lo que se nombra existe

Los vascos en el País de las Maravillas

La nieta pregunta al abuelo si lo que ocurre en el cuento que acaba de contarle es verdad o mentira. El abuelo mira a la nieta, respira profundamente, y le contesta: “Todo lo que tiene nombre existe”. Y, entonces, la nieta, con los ojos y la mente abiertos, entra en el mundo de los sueños, donde las distancias, y los lugares, son indefinidos, pero indiferentes.

“Todo lo que se nombra existe” es un espectáculo de cuentos vascos traídos de la rica tradición oral. Cuentos que el imaginario vasco ha inventado, adaptado, heredado, generación tras generación, creando un mundo maravilloso donde todo es posible, donde el espacio y el tiempo aparecen en una dimensión fantástica; siendo la fantasía la mejor manera de conjurar la realidad. ¿Y qué mejor que la imaginación para entender, transformar esa realidad? Cuentos de antaño para personas de hogaño. Para adentrarnos, a través de los cuentos, en el mundo maravilloso de los vascos. En el mundo maravilloso de las personas.

Lu cuntu nun metti tempu

Lu cuntu nun metti tempu

Joxemari carrere zabala

La relación entre la oralidad y la literatura últimamente está siendo objeto de una nueva revisión. ¿Quién influye a quién? ¿Es posible un equilibrio entre las dos? ¿La cultura escrita de un idioma es más elevada que la oral? Los cuentos, las canciones, el teatro popular, los romances, son ricos exponentes de una cultura popular que parece que suscita un interés creciente.

En el número de la revista literaria Maiatz dedicado a las 16 jornadas de literatura encontramos una interesante colaboración del cantante y escritor Eñaut Etxamendi en la cual nos habla de sus influencias literarias. En el artículo “Ahozko literaturatik idatzira” (De la literatura oral a la escrita) nos revela las enseñanzas recogidas desde la oralidad. Las canciones, las toberas (expresión de teatro popular vasco), las palabras sagradas, los ritos, los cuentos son en su opinión expresiones literarias. En relación a la cultura en la cual se ha criado nos cuenta que “ para la gente que vive en esa cultura, ¿qué es la verdad? La palabra. La palabra es la verdadera verdad! (...) Quiere decirse que la plasmación de la realidad es la palabra, y esa palabra es la realidad”. Joxe Arratibel es un monje agustino nacido en Ataun, en el centro de Gipuzkoa. Recordando cuentos oídos en su niñez escribió el libro “Kontu zaharrak” (Cuentos populares) y en la entrevista que sirve de prólogo al libro, realizada por Miel Anjel Elustondo, nos relata el mundo en el cual se contaban aquellos cuentos. Nos habla de realidad como una realidad que ha cambiado con el cambio de la percepción de la verdad. “Los niños de ahora no sienten el miedo que sentíamos nosotros, no conocen la oscuridad”. Al hablar del hecho literario nos cuenta que prefiere contar los cuentos a escribirlos, ya que se le hace más fácil. “Eso es más fácil. Si alguien no entiende, siempre puede preguntar. Y la manera de decir siempre expresa más que lo escrito; sobre todo en las cosas poco importantes”. Bernardo Atxaga es un escritor bastante interesado en el mundo de la cultura oral. En la introducción que hace del libro “Cuentos populares vascos”, recopilación hecha por Koldo Biguri y Lurdes Auzmendi, escribe sobre la importancia de la cultura popular en la literatura. En opinión del escritor de Asteasu “la beneficiosa sombra de la cultura popular jamás falta en la obra literaria, es decir escrita. No se trata, pues, de las “expresiones toscas” que algunos suelen mentar con un pellizco de desprecio, ni de la “ingenua hermana menor” de la familia, habitante de alguna periferia social o lingüística, sino de una corriente sustancial de la tradición literaria”. En el mismo texto nos llama la atención sobre la influencia creadora ejercida en grandes escritores de la historia de la literatura por los cuentos y personajes enraizados en esa cultura popular.

Esta relación de las expresiones orales de la cultura popular con la literatura está suscitando un nuevo interés tanto entre creadores como investigadores. Es continua la preocupación por la falta de atractivo que tiene la lectura entre la juventud, pero al mismo tiempo es pareja la preocupación por el empobrecimiento del lenguaje entre estos mismos jóvenes. Se menciona la falta de recursos narrativos a al hora de hablar que presentan la nuevas generaciones; y de aquí una de las razones por investigar la relación entre la lectura y el habla. Aunque podríamos decir que este problema no se circunscribe solamente al mundo joven, sino que entre los adultos se puede observar esta problemática. La influencia de los medios de comunicación se suele mencionar como parte del problema; y es, quizás, esta una de las razones por la cual se organizan cada vez más sesiones de cuentos. Es en las bibliotecas y en la escuela donde, sobre todo, se organizan este tipo de actos, con la pretensión de que la literatura llegue por los oídos, favoreciendo de esta forma un más fácil acercamiento a la literatura escrita. Junto con esta proliferación de sesiones narrativas en la librerías también abundan cada vez más tanto libros de cuentos como ensayos e investigaciones sobre este hecho. Pero, ¿qué interés puede encontrar un escritor o un alumno en estas narraciones transmitidas oralmente durante generaciones? El escritor italiano Italo Calvino nos ofrece un respuesta interesante en su conferencia “Rapidez” integrada en el libro “Seis propuestas para el próximo milenio”. Si en la época de mi actividad literaria me atrajeron los folk-tales, los fayri-tales, no era por fidelidad a una tradición étnica ni por nostalgia de las lecturas infantiles, sino por interés estilístico y estructural, por la economía, el ritmo, la lógica esencial con que son narrados”. El que cuenta sabe que el éxito de su historia vendrá dado por la manera de contar, más que por la historia en sí misma. Esto suscitará tal interés en la persona que escucha que le hará interesarse por ese mundo que se recrea, que lo traslada en el tiempo y en el espacio. Italo Calvino lo supo vislumbrar. “El relato es una operación sobre la duración, un encantamiento que obra sobre el transcurrir del tiempo, contrayéndolo o dilatándolo. En Sicilia el que cuenta historias emplea una fórmula: “Lu cuntu nun metti tempu” (el cuento no lleva tiempo), cuando quiere saltar pasajes o indicar un intervalo de meses o años. La técnica de la narración oral en la tradición popular responde a criterios de funcionalidad: descuida los detalles que no sirven, pero insiste en las repeticiones”.

Etxamendi, Arratibel, Atxaga y Calvino nos hablan sobre la cultura del relato, de la escucha; de la riqueza de los cuentos, de las canciones. Pero sobre todo nos hablan de un mundo mágico, es decir, sobre el fenómeno de introducir a las personas, a través de las palabras dichas, en el terreno de la fantasía. Y la literatura nos lleva hacia viajes fantásticos. Quizás el supuesto desinterés de los jóvenes hacia la lectura viene motivado por este mundo tan lógico en el que habitamos. Si nos adentrásemos en los lugares fantásticos viviríamos un mundo más interesante, quizás.

Literatura y tradición (en catalán)

En aquell temps, algú ja hi era. Sobre la tradició heretada

Algú ja hi era i algú no hi va ser

Pel que sembla comencen així alguns contes a Azerbaitjan, abans d’introduir-nos en el territori de la fantasia on tot és possible. Doncs ja és tota una manera de començar, com en aquesta ocasió. Però, està tan lluny Azerbaitjan! Apropem-nos-hi una mica més. Comencem a la manera que ho fa Joseba a La del peix d’or.
«A l’antiguitat, quan el desitjar encara tenia valor...». Ves per on! Aquest principi apareix en alguns contes recollits pels germans Grimm a Alemanya. Bé, li perdonarem a Sarri el fet de copiar encara que sigui una mica, perquè de fet, qui no ha copiat alguna vegada? Per tant, hauríem de buscar un altre principi aquesta vegada. Ara sí, tenim a la punta dels dits un mateix principi preciós, que apareix en molts contes bascos:
«Com tants altres al món...»
Serà apropiat per al tema proposat en aquesta ocasió? Segurament no. Però és una manera de començar-la, també. ¿Com començar si no és parlant de la tradició heretada? I més encara amb els increïbles dubtes que em planteja el que es vol expressar amb el títol. Perquè, quan parlem de tradició literària, ¿des de quina perspectiva parlem, des de la dels qui pertanyen a una cultura? des de la dels investigadors? ¿Potser des de la interioritat de l’escriptor? És difícil captar totes les sensibilitats implicades, almenys per mi. Em miraré a mi mateix, i em preocuparé una mica de la tradició literària heretada per mi com a basc.
Més d’una vegada he sentit i llegit que si a Europa tenim biblioteques a Àfrica hi tenen la gent gran; és a dir, que els vells hi ocupen el lloc que aquí ocupen els llibres. Ells serien la memòria del poble. Ells serien els qui recorden i conten les històries creades i guardades a través del temps. La tradició literària a Àfrica es guarda a les veus dels vells. Això diuen. I no seré jo qui ho posi en dubte, perquè, de fet, conec la importància de l’oralitat a les cultures pròpies d’Àfrica. De tota manera, en afirmacions d’aquest tipus hi ha certa negació o desconeixement, o potser, una preocupant tendència a la generalització.
Amb aquesta afirmació es diu, entre d’altres coses, que les societats europees estan alfabetitzades, és a dir, que la majoria dels habitants, amb certes excepcions, tenen la competència de llegir i escriure; que a Àfrica, en canvi, són analfabets en gran mesura, en els seus idiomes materns almenys, i que per tant la seva transmissió literària i cultural es fa oralment. Presa així seria difícil posar-la en dubte, però em vénen moltes preguntes, és a dir, ¿en quin idioma estan alfabetitzats els europeus? I per tant, ¿quines tradicions literàries s’han tendit a guardar a les biblioteques?
¿Potser només s’han guardat a les biblioteques els assoliments literaris dels europeus? ¿Ningú no ha reunit una biblioteca de la vella oralitat? ¿Quin tipus de literatura han pogut desenvolupar i transmetre les cultures a les quals se’ls ha negat l’escolarització, i per tant, l’alfabetització? Opina l’investigador David R. Olson que «per a desenvolupar-se una cultura escrita són imprescindibles les institucions que utilitzen textos: l’església, la cort, el govern, l’acadèmia i la família»; ¿potser han tingut aquesta oportunitat tots els habitants d’Europa? Cita Olson en aquest mateix article, que una tradició escrita, a part de fixar textos també els ha d’acumular. ¿Com crear llavors una cultura escrita si no es compleixen les condicions mínimes per a desenvolupar-la i si, a més, la majoria dels parlants són analfabets? Dit així, ¿podríem dir que els pobles condemnats a ser analfabets en la seva pròpia llengua no han desenvolupat una tradició literària?
Us contaré un passatge –almenys per a a mi molt bonic– que contava la nostra mare. En una època els bertso-paperak (impresos amb versos en basc) es venien al carrer. Hi apareixien versos coneguts o nous i, en el nostre poble, els venia un home a les portes del mercat. La mare ens contava que la nostra àvia li donava unes monedes per comprar aquells bertso-paperak. Havent dinat l’avi seia a la cuina i la meva mare li cantava aquells bertsos. Eren bertsos llargs, en ocasions la història tràgica o anguniosa d’una noia, a l’estil dels colobrots actuals. Manejava el castellà d’aquella manera, i, per descomptat, per al nostre avi analfabet, aquells bertsos ocupaven el lloc de la «literatura». Conta la meva mare que l’avi tancava els ulls, concentrat en la història que es cantava o contava. Al fil de la història escoltada, de tant en tant es feia ell mateix algun comentari.
Escoltant-ho nosaltres pensàvem que aquelles eren coses del passat. Però vist des d’avui dia, ens adonem que aquells esdeveniments, cants i històries eren «la biblioteca» que anàvem formant en la nostra llengua. Sortien de la veu i anaven entrant a les nostres oïdes. Però allò no tenia més que valor folklòric i «vernacle», i el que no ensenyaven a l’escola era el veritable tresor literari. Per tant, la tradició literària era la dels llibres. És curiós com es repeteix aquesta opinió sobre les creacions literàries emanades de l’oralitat, sigui quina sigui la llengua en qüestió.
¿No tindria, doncs, valor literari aquell moment que la meva mare li cantava els bertsos al meu avi? I ara no estic parlant de la qualitat d’aquells bertsos o del seu valor literari intrínsec, sinó de l’efecte que creava en el meu avi en aquell moment. Algú podrà dir que es tracta de restes d’un món en procés de desaparició, i segurament no li faltarà raó. Malauradament, la desaparició de la llengua va unida a la desaparició d’aquest món, i amb aquest món se’n van moltes coses, a part de la tradició. Camiño Nogueira es refereix a una cosa semblant parlant de les transformacions a la societat gallega. «A sociedade actual modelada coa cultura urbana, coas esixencias das novas tecnoloxias da comunicación [...], coas modernas formas de diversión paralizaron a difusión deste tipo de literatura, e hoxe podemos ver como de día en día as creacións literarias populares van desaparecendo da memoria colectiva.» L’investigador i compilador gallec ens planteja una problemàtica interessant, perquè, de fet, identificar amb edats passades la creació literària acumulada per una cultura al llarg del temps i considerar que aquesta oralitat és una expressió cultural de baix nivell, a més del consegüent menysteniment, comporta la pèrdua d’aquest important tresor literari. Però aquesta pèrdua no tindrà només implicacions culturals i etnològiques, sinó que també es podrà apreciar en la pèrdua dels models narratius. La creativitat literària de l’oralitat es margina davant la literatura escrita a causa de la consideració d’«incultura» o com a molt de cert «paternalisme» barat, en la mesura que és una expressió folklòrica del poble. La cultura i la literatura superiors les trobarem en els llibres i en aquest àmbit ens hem d’educar si volem ser persones cultes. Aquest fenomen comú a totes les cultures occidentals es veurà augmentat en llengües on l’oralitat sigui majoritària, per exemple en l’èuscar. Quan es parli de tradició literària amb aquests criteris les conclusions seran pobres, perquè no es tindrà en compte la creativitat literària popular de què parla la senyora Noia. I seguint per aquest camí veurem com en escriure en aquest idioma les referències literàries es prendran d’altres llengües, interioritzant models narratius aliens.
¿Vol dir això que educar-se en models lingüístics aliens és dolent? Per descomptat que no, perquè no podem deixar de banda aquests models que s’han desenvolupat a prop nostre, no per copiar-los sinó per a usar-los com a referència.
Italo Calvino, escriptor italià, citava molt apropiadament l’interès que despertaven en ell els contes tradicionals. «Si en una època de la meva activitat literària em vaig interessar en els “folktales”, no era per una tradició ètnica concreta [...], tampoc per una nostàlgia de les lectures infantils [...], sinó per un interès estilístic i estructural, per economia, per ritme, per la lògica essencial en què han estat contats.»
Crec que Calvino l’encerta de ple, ja que la pluralitat d’estils narratius portarà pluralitat i riquesa a la literatura. Cada idioma al llarg del temps ha desenvolupat els seus propis models, tant a nivell d’escriptura com d’oralitat. Però això no vol dir que siguin dos mons sense punts d’unió. Coincideixo plenament amb el que escriu Inazio Mugika en el pròleg del llibre d’Anjel Lertxundi Letrak kale kantoitik, és a dir, que Lertxundi ha hagut de trencar la distància que hi ha entre la tradició oral i escrita perquè «Lertxundi no ha tingut altre remei que enderrocar aquest envà artificial, per a fer possible que es veiés la continuïtat que hi havia entre les dues habitacions. [...] És obligatori analitzar a la vegada les dues tradicions, per, contra el que s’ha pensat, arribar a una perspectiva general.» El nostre idioma, l’èuscar, cal que ho faci. En la mesura que és un idioma desenvolupat en l’oralitat, té el perill de dependre de recursos narratius d’altres idiomes si no valora la seva tradició oral en la seva justa mesura, amb la globalització que això comportaria, si em permeteu d’emprar aquesta paraula de moda. De totes maneres cal que no confonguem això amb les opinions del tipus «cal escriure com parla el poble». La tradició literària que ens ofereix l’oralitat no hauríem d’utilitzar- la mitjançant la mera repetició, sinó per desenvolupar-la, enriquir la producció literària i dotar d’ànima pròpia la literatura de cada lloc. A pesar de ser extrema, tampoc es pot perdre de vista l’opinió de l’escriptor portuguès Adolfo Coelho. «[...] assim as literaturas só têm valor verdadeiro quando aproveitam as minas da tradiçao popular
Si prenem la literatura escrita en èuscar fins a l’últim quart del segle XX no podem dir que hagi estat especialment rica. Sent això així, els escriptors que en els últims 40 anys han intentat renovar i desenvolupar la literatura basca escrita han tingut més aviat pocs referents. Ha estat difícil fer de la literatura un camí propi. D’una banda l’escassesa i de l’altra la dificultat d’accedir a la publicació han augmentat el problema. Però això no vol dir que la literatura basca hagi viscut aliena als corrents moderns o que la literatura escrita no hagi estat considerada; més encara, podem dir que molts autors han tingut en compte la literatura precedent en molts dels seus treballs, alhora que també han estat referents els models oferts per la literatura popular. Així com la manera de fer literatura d’Axular ha estat modèlica, la riquesa de la literatura popular ha estat moltes vegades referent. Posem Aresti com a exemple. No se li pot negar la importància que ha tingut aquest bilbaí en la renovació de la literatura basca. Si analitzem el seu treball veurem com va investigar sobre la tradició literària escrita i oral per a enriquir el seu treball i de passada posar la llavor per a una literatura basca moderna. Testimoni d’això és el seu desconegut treball en pro de renovar la dramatúrgia basca. A Mugalde herrian eginiko tobera (1961), prenia la tradició de les toveres (instrument tradicional percussiu de metall) no com a repetició sinó per utilitzar una forma tradicional de teatre i així traçar un camí cap a un teatre basc modern. Utilitza la tradició com a font d’inspiració, i pren una forma de teatre basc encara viva per aquell temps, per proposar una via cap a un nou teatre basc. Per desgràcia, en lloc de desenvolupar i enfortir aquesta via, avui dia massa sovint s’aprecien d’altres vies en el teatre euskaldun, donant el toc basc mitjançant un costumisme renovat.
Avui, per sort, podem dir que la literatura escrita basca gaudeix de bona salut (comparada amb la dels segles precedents). El nombre d’euskalduns alfabetitzats és el més gran de la història. La literatura basca ha ocupat en l’escola el lloc que li corresponia (a pesar de totes les puntualitzacions que s’hi pugui fer). L’edició de llibres ha crescut enormement (en opinió d’alguns, massa). I els clàssics continuen sent tan actuals com abans. Però això no ens ha de dur a una eufòria sense aturador. Qualsevol literatura, sobretot en una llengua minoritària com la nostra, té en els seus múltiples tresors literaris aportats pel temps, un element imprescindible. Els trobarem en els llibres escrits, però també en els bertsos, historietes i expressions literàries de tot tipus. Caldrà que ens hi capbussem per trobar els recursos literaris que donin a la nostra literatura una mica d’ànima pròpia. El principal pilar de la literatura heretada pels bascos és l’oralitat, i hem de saber compaginar-la amb el que s’ha escrit, perquè puguem enderrocar aquest envà del que parlava Mujika Iraola. Hauríem d’utilitzar els llibres d’aquestes dues «biblioteques», almenys si no volem que la literatura es converteixi en una cosa estandarditzada, globalitzada i mancada d’ànima; o que no passi allò de la molsa. Què dieu? Que no sabeu què li passa a la molsa? No m’ho crec; De debò que no ho sabeu? Encara sort que sóc aquí per a dir-vos les coses que realment són importants.
Doncs, diuen que diuen, que al principi de tot, tots els éssers vivents sabien parlar, les plantes, els ocells, els animals i les persones. Però Déu es va oblidar de la molsa, i mentre els altres estaven fent-la petar la molsa havia d’estar calladeta. Veient la situació, els altres van començar a ensenyar-li les seves paraules. I es va convertir en l’ésser més savi, perquè sabia les paraules de tots els altres. Però quan Déu –fent la migdiada, com sempre– es va adonar que volien fer una cosa que ell no havia projectat, va exclamar «Em cago en jo!», i va llevar la capacitat de parlar a tots menys a les persones –ja sabeu, per a guardar la seva autoestima: «Pare nostre que estàs al cel...» «Ja val, ja val». Llavors va acabar l’època de la felicitat i va començar la de la desgràcia. I els únics que viuen feliços són les criatures, perquè elles parlen amb els ocells, les plantes, els gossos... I quan passaven totes aquestes coses que us conto, jo, llavors, hi era.


Traduït de l'èuscar per Toni Strubell Trueta

literatura y tradición (en galego)

Daquela, alguén estivo alá

Acerca da tradición literaria herdada
JOXEMARI CARRERE ZABALA

Alguén estivo alá, e alguén non estivo.

Polo visto, en Azerbaidjan comezan así algúns contos, antes de introducirmos no mundo da fantasía, onde todo é posíbel. En fin, é unha maneira de comezar, coma esta de hoxe. Pero, Azerbaidjan está tan lonxe! Acheguémonos. Comezemos como Joseba Sarrionandia comeza o conto “Urrezko arraiarena” [Do peixe de ouro]:

“Hai tempo, na época en que desexar valía...”. Ca! Mais este inicio áchase tamén nalgúns contos recollidos polos irmáns Grimm en Alemaña. Bo, perdoamos a Sarri que copiara un pouquiño, de feito, quen non copiou algunha vez? Polo tanto, hoxe teremos que buscar outro inicio. Agora si, agora temos moi preto un fermoso inicio, que soe aparecer en varios contos vascos:

“Como moitos no mundo...”

Non obstante, para tratar o tema proposto e para esta ocasión, é axeitado un inicio como este? Seica non. Pero esta é tamén unha maneira de comezar. Como comezar a falar senón da tradición literaria herdada? Máis aínda tendo unha chea de dúbidas sobre o que quere expresar semellante título. En efecto, cando estamos a falar da tradición literaria, dende o punto de vista de quen estamos a falar, dende os participantes dunha cultura?, ou dende a ollada do investigador?, seica dende o interior do escritor? Certamente difícil imaxinar os achaques de todas estas mentes. Falarei de min, e atenderei á tradición literaria que herdei como vasco.

Teño oído ou lido máis dunha vez que así como na Europa temos bibliotecas, na África teñen vellos; é dicir, que os vellos enchen o espazo que entre nós enchen os libros. Polo visto, eles son a memoria do pobo. Eles lembran e contan as historias creadas e conservadas durante longo tempo. Na África a tradición literaria consérvase en boca dos vellos. Segundo din. E eu non vou dubidar acerca disto, porque sei da importancia da oralidade nas culturas propias da África. De todos os xeitos, en afirmacións como estas hai unha grande negación e inorancia, ou talvez, unha preocupante xeneralidade.

Coa dita afirmación acéptase, por suposto entre outras cousas, que a xente da Europa está alfabetizada, é dicir, que a maioría da poboación, cunhas pequenas excepcións, teñen competencia para ler e escribir; na África, sen embargo, son analfabetos en grande número, polo menos na súa propia lingua, e polo tanto, a súa transmisión cultural e literaria principalmente é oral. En xeral, é dificil pór isto en dúbida, pero poúsanse varias preguntas na miña mente, é dicir, en que lingua están alfabetizados os europeos? E polo tanto, que tradicións literarias se conservan nas bibliotecas? Os froitos literarios dos europeos soamente se conservan nas bibliotecas? Ninguén conservou unha biblioteca en vella voz? Que tipo de literatura puideron desenvolver e transmitir as culturas ás que se lles negou a escolarización na súa propia lingua, e polo tanto, o proceso de alfabetización? En opinión de David R. Olson “para poder desenvolver unha cultura escrita son imprescindíbeis institucións que usen dos textos: igrexia, corte, goberno, academia e familia”; tiveron todos os habitantes de Europa esa opción? No mesmo artigo Olson menciona que unha tradición escrita ademais de fixar os textos ten que acumulalos. Como crear unha tradición escrita, se non se dan as condicións mínimas para se poder desenvolver unha cultura escrita, e amais se a maioría dos falantes desa cultura non están alfabetizados? Sendo isto así, podemos afirmar que os pobos condenados a seren analfabetos na súa lingua non desenvolveron tradición literaria ningunha?

Vouvos contar un fermoso pasaxe –na miña opinión, polo menos- que contou miña nai. Noutrora vendíanse bertso-paperas[1] na rúa. Neles aparecían bertsos coñecidos ou mesmo novos e, na nosa vila, polo visto, un home vendíaos no mercado. Nosa nai conta como a miña avoa dáballe unhas moedas para mercar eses bertso-paperas. Tralo xantar meu avó sentábase na cociña e miña nai cantáballe eses bertsos. Eran bertsos longos, e moitas das veces trataban a historia tráxica ou lamentábel dunha rapaza, semellantes aos culebróns de hoxe. Para noso avó, que sabía a medias o castelán, e por suposto, analfabeto, eses bertsos enchían o espazo da “literatura”. Miña nai conta que o avó escoitábaos cos ollos pechados, concentrado nesa historia que se cantaba e contaba. Ás veces, facía para si algún comentario ao fío da historia que estaba a escoitar. Cando escoitábamos esas cousas á miña nai, pensábamos que eran contos vellos doutrara. Pero dende o punto de vista de hoxe, decatámonos de que eses feitos, eses cantos e esas historias eran a “biblioteca” que estábamos a reunir na lingua de noso, que manaban da boca e introducíanse nos nosos oídos. O verdadeiro tesouro literario, sen embargo, era o que ensinaban na escola, a verdadeira “biblioteca” estaba en castelán, e todo o demais, pola contra, só tiña valor folclórico ou “vernáculo”. Polo tanto, a tradición literaria soamente era a gardada nos libros. É curioso como se repite esta opinión ao falar das creacións literarias da oralidade, sexa cal sexa a lingua. Non tiña ningún valor literario ese momento no que miña nai cantáballe bertsos ao avó? E non estou a falar exactamente da calidade deses bertsos ou do propio valor literario, senón da influenza dese intre no meu avó. Pero alguén dirá que iso non son máis que vestixios dun mundo que se está a perder, e seguramente non lle sobrará razón. Por desgraza, no noso caso a desaparición da lingua moitas veces estivo vencellada á desaparación dese mundo, e con esa desaparición vanse moitas cousas, ademais dos costumes. O galego Camiño Nogueira menciona algo así ao ter en conta os cambios da xente da Galiza: “A sociedade actual modelada coa cultura urbana, coas esixencias das novas tecnoloxías da comunicación (...), coas modernas formas de diversión paralizaron a difusión deste tipo de literatura, e hoxe podemos ver como de día en día as creacións literarias populares van desaparecendo da memoria colectiva”. O investigador e recopilador galego salienta un interesante problema. De feito, identificar as creacións literarias orais que unha cultura recolleu durante tempo cos tempos pasados, é considerar a oralidade unha expresión cultural de baixo nivel, e en consecuencia, tal abandono lévanos a perder un importante tesouro literario. Pero esta perda non se vai dar só dende un punto de vista cultural e etnolóxico, tamén pódese ver na perda dos modelos narrativos. Ante a escrita deíxase de lado a creatividade literaria da oralidade baixo unha opinión da “incultura” ou como moito dun “paternalismo” barato, na medida que é unha expresión folclórica do pobo. A cultura e literatura de alto nivel atoparémola nos libros, e hai que educarse con eles, se queremos ser persoas cultas. Este fenómeno de todas as culturas de Occidente agrávase nas linguas nas que a oralidade é principal, por exemplo, no eúscaro. Falar da tradición literaria con estes criterios traerá como consecuencia a pobreza, porque non se terán en conta a creatividade literaria que menciona a señora Noia. E seguindo por este camiño, ao escribir na propia lingua hai que coller referencias literarias doutras linguas, facendo nosos modelos narrativos alleos. Quere dicir todo isto que educarse noutros modelos lingüísticos está mal? Claro que non, non podemos deixar de lado eses modelos que se desenvolveron ao carón de nós, non para copialos de seu, senón como aprendizaxe.

O escritor italiano Italo Calvino mencionaba magníficamente o interese que os asuntos vellos lle producían. “Se nunha época da miña actividade literaria gostei dos folktales, non foi por unha tradición literaria (...), nen pola nostalxia das lecturas da infancia (...), senón por un interese estilístico e estrutural, pola economía, polo ritmo, pola lóxica esencial na que se contan”.

Coido que Calvino acerta de pleno, logo que a variedade dos modelos narrativos traerá a variedade da literatura. Cada lingua desenvolveu os seus propios modelos, por unha banda nas formas escritas e por outra banda, nas orais. Pero isto non quere dicir que sexan dous mundos sen vínculos. Estou completamente dacordo co que menciona Inazio Mujika Iraola no prólogo do libro “Letrak kale kantoitik” [Letras nas esquinas das rúas] de Anjel Lertxundi. É dicir, “Lertxundi non ten máis remedio que tirar o tabique artificial” que diferencia a tradición oral e a escrita “se quere salientar a continuación que hai entre ambos os dous cuartos.(...) É preciso estudar en conxunto ambas as dúas tradicións, en contra do que se pensou, se se quere ter esa perspectiva xeral”. Para unha lingua como a nosa, o eúscaro, isto é imprescindíbel. Sendo unha lingua que se desenvolveu na oralidade, se no seu desenvolvemento da escrita non da a importancia necesaria á tradición oral, hai o risco de que utilice os recursos narrativos doutras linguas, coa ríxida globalización –se me perdoades utilizar esta palabra de moda- que isto presupón. Non hai que confundir isto con estas opinións que se escoitan: “escribir como fala o pobo”. A tradición literaria que nos ofrece a oralidade non debemos usala para repetila, senón para desenvolvela, para enriquecer a nosa produción literaria e para dar unha alma propia á literatura que se escribe en cada lugar. A opinión do escritor portugués Adolfo Coelho que viviu no século XIX, aínda que sexa extrema, é para tela en conta: “(...) assim as literaturas só têm valor verdadeiro quando aproveitam a minas da tradiçao popular”.

Se temos en conta a tradición escrita literaria que temos en eúscaro até o último terzo do século XX, non podemos dicir que sexa moi rica, polo menos en cantidade. Por iso, nestes últimos corenta anos, sobre todo, os escritores que tentaron anovar e desenvolver a literatura vasca escrita tiveron poucas referencias. Foi difícil a tentativa de crear un camiño propio para a literatura. Por unha banda, as carencias e por outra banda, a dificultade de conseguir o publicado aumentaban as dificultades. De todas maneiras, isto non quere dicir que a literatura vasca vivera a parte das correntes modernas, ou que non se tivera en conta a literatura escrita; máis aínda, podemos dicir que na historia da literatura vasca moitos escritores tiveron en conta a literatura anterior en moitos dos seus traballos, pero tamén os modelos que ofrece a literatura popular. Para moitos escritores á hora de enriquecer o estilo a escrita de Axular foi modélica; e a riqueza da literatura popular foi referencia moitas veces. Tomemos o caso de Aresti. Non se pode obviar a influenza que o escritor bilbaíno tivo na renovación da literatura vasca. Se estudamos os seu traballo, veremos que investigou tanto a literatura vasca escrita como a oral, enriqueciendo a súa labor e botando un semente no camiño á moderna literatura vasca. Exemplo disto é o traballo que fixo a favor de renovar o teatro vasco, que se menciona moi pouquiño. Na obra de teatro “Mugaldeko herrian eginiko tobera” (1961) [Tobera feita na vila da zona de fronteira], por exemplo, tomou a tradición das toberas non para repetila senón para facer o camiño cara o moderno teatro vasco usando as formas teatrais tradicionais. Usa a tradición como fonte de inspiración, e tomando unha forma que seguía viva propón camiños cara un novo teatro vasco. Por desgraza, en vez de se desenvolver e se fortalecer este camiño, hoxe vense demasiadas veces outros camiños no teatro vasco, presentando o matiz vasco moitas veces coa forma dun anovado costumbrismo.

Hoxe, por sorte, a literatura vasca escrita móstrase saudábel (polo menos, ao comparala cos séculos anteriores). O número de vascos alfabetizados é o máis alto da historia. A literatura vasca tomou o seu lugar na escola (tendo en conta todas as precisións que se queran, evidentemente). Aumentou moito a edición de libros (segundo algunhas opinións mesmo aumentou de máis). E na nosa literatura son clásicos xa algúns autores que aínda non teñen os cabelos brancos. Pero esta situación non nos ten que mergullar nunha excesiva euforia. Calquera literatura, pero sobre todo a producida nunha lingua minoritaria como a nosa, precisa de todo tipo de tesouros literarios que deixou o tempo. Atoparémolos nos libros, pero sobre todo nos bertsos, nas historias e noutras expresións literarias que pasaron da boca ao oído. Teremos que mergullarnos nestes, para nos atopar os recursos literarios que ofrece a nosa lingua, e para que a literatura que fagamos teña unha alma propia. Acaso, sexa a oralidade o alicerce principal da tradición literaria que herdamos os vascos, e temos que saber vencellalo ao que está escrito, para botar ese “tabique” que menciona Mujika Iraola. Temos que usar os libros desas dúas “bibliotecas”, se non queremos que a literatura se transforme nun eido estandarizado, globalizado e sen alma; ou para que nos pase o do musgo. Como? Que non coñecedes do que aconteceu ao musgo? Non mo creo; seguro que non o coñecedes? Afortunados sodes todos vós, porque estou eu aquí para vos mostrar as cousas que son verdadeiramente importantes.

Pois, dise que se di, que ao comezo dos comezos todos os seres vivos falaban, as plantas, os páxaros, os animais e as persoas. Pero ao parecer Deus esqueceuse do musgo, e mentras todos os restantes seres vivos estaban a conversar o musgo tiña que estar caladiño. Visto isto, os demais comezaron a lle ensinar palabras. Polo visto, o musgo converteuse no ser máis sabio, porque sabía as palabras de todos. Sen embargo, cando Deus estando na sesta coma sempre, se decatou de que estaban a facer algo que el non fixera berrou “Mekagüen min!”, e quitoulles a palabra a todos, menos ás persoas – xa sabedes, para conservar a autoestima de Deus: “Noso pai que estás nos ceos...” “Está ben, está ben”-. Daquela remataron os tempos afortunados e comezaron os desafortunados. E ao parecer, os únicos que viven na felicidade son os meniños, logo que eles falan cos páxaros, as plantas, os cans...

E cando aconteceron todas estas cousas, daquela, eu, eu estaba alá.



[1] Nota da tradutora: os bertso-paperas son escritos e follas que recollen os bertsos.

Segunda-feira, Maio 22, 2006

Espectáculo de cuentos

Carne de lengua
cuentos de mujeres

Carne de lengua es un espectáculo compuesto por cuentos tradicionales de mujeres de distintas culturas del mundo. Son historias que han pasado de boca en boca durante siglos. Indios de América; voces desconocidas de Africa; el calor del pueblo inuit entre los hielos; la tranquilidad del desierto. Una época sin televisión, cuando todavía el desear tenía valor.
Pero son muchas todavía las historias que viven. ¿Por qué, entonces, esta recopilación? Es casi casi una casualidad. Estaba conociendo unos cuentos cuando me di cuenta que estaba alucinando con cuentos protagonizados por mujeres. No eran Cenicienta, ni Caperucita, ni Blancanieves. La chica guapa, bondadosa, hacendosa no se casasba con el Príncipe Azul, no esperaba nada de eso. Los cuentos hablaban de mujeres, de relaciones. Y poco a poco fui escogiendo algunos. Y de pronto, tenía cuentos esperando ser llevados a los oídos de alguien. Y así surgió Carne de lengua.
Hay cuentos tiernos, duros, graciosos, irónicos, eróticos. Hay algunos que nos hablan de las relaciones entre sexos; alguno sobre el sexo como fuente de placer no de vergüenza ni de forma de opresión; algún otro nos habla de la "ligereza" de los trabajos domésticos.
Carne de lengua no es más que una metáfora. Quiere enseñar el valor de la palabra, del escuchar en esta sociedad ruidosa occidental. Y quiere denunciar que la tecnología sin fronteras no tiene lengua. Y contar que lo que nos hace personas son las relaciones que mantenemos.
Pero sobre todo quiere ser una manera de pasar el tiempo. Cada cual vivirá la historia que surja dentro de si mism@. Cada cual hará sus imágenes en su imaginario. Ya que, después de todo, los cuentos lo que prueban es que la imaginación no es una cualidad de las computadoras.
Y espero que para vosotr@s estos cuentos también sean carne de lengua.

¿Quién es Joxemari Carrere?


Josemari Carrere Zabala nace en 1963 en Pasajes de San Juan, Gipuzkoa, País Vasco. Desde 1965 vive en Errenteria, Gipuzkoa también. Con dieciséis años comienza su labor de actor en un grupo aficionado. Más tarde estudia arte dramático en la escuela Antzerti del Gobierno Vasco. A partir de este momento trabaja como actor en distintos grupos profesionales del País Vasco. Imparte cursos de teatro y realiza estudios musicales en el conservatorio de Errenteria. En el año 1993 se introduce en el mundo del cuento. Presenta el espectáculo de cuentos para adultos "Behin munduan..."(Una vez en el mundo...), en colaboración con el cantautor Mikel Markez y la interprete de trikitixa Alaitz Telletxea. Dos años más tarde presenta "Mingain Haragia" (Carne de lengua), cuentos populares en torno a la mujer. En 1997 estrena "Kondoi bakoitzak bere istorioa dauka" (Cada condón tiene su historia), espectáculo surgido en colaboración con el comité anti-SIDA. En 1998 participa contando cuentos en el espectáculo "Igurtzi nazazu, berriro, laztana" (Frótame de nuevo cariño), espectáculo de poemas, canciones y cuentos en relación con el erotismo, conjuntamente con el poeta Asier Serrano y el cantautor Mikel Markez. El año 2000 estrena en El Festival de Narración del Maratón de Cuentos de Guadalajara su último espectáculo de cuentos "Vivir del cuento, una buena opción". En Junio de 2001 presenta en Barcelona el espectáculo "Todo lo que tiene nombre existe", basado en cuentos tradicionales vascos. En 2003 estrena la versión en euskara del monólogo teatral "O incorruptível" del dramaturgo portugués Helder Costa, en el que se reflexiona desde un tono irónico sobre los actuales políticos profesionales y sus motivaciones para ser "alguien". Ha presentado sus espectáculos en distintas ciudades y festivales de la península. Asimismo ha presentado sus espectáculos de cuentos en Paraguay y Cuba. Hoy en día compagina la labor de contador de cuentos con colaboraciones literarias y criticas de teatro en distintas publicaciones tanto diarias como periódicas del País Vasco. Por otro lado esta interesado en la oralidad desde una perspectiva actual, intentando adaptar los relatos tradicionales a una oralidad contemporánea.